Entrevista Prof. Dr. Rui Figueiredo

26-05-2022

Entrevistamos al Dr. Rui Figueiredo que nos cuenta cómo controlar mejor el dolor post-cirugía. 
Inibsa
  1. ¿Es frecuente el miedo al dentista? ¿Cómo puede ayudar un dentista en esos casos?

La ansiedad es habitual en pacientes que acuden a las clínicas dentales y suele estar asociada a experiencias previas negativas o al miedo a tener dolor durante los tratamientos. Sin lugar a duda, el odontólogo tiene un papel fundamental en el control de estas situaciones. Actualmente, existen múltiples soluciones para conseguir realizar tratamientos sin dolor y disponemos de varios métodos para reducir la ansiedad pre e intraoperatoria. Desde mi punto de vista, una de las principales formas que el profesional tiene de reducir el miedo al dentista es, justamente, explicar al paciente que los tratamientos actuales son prácticamente indoloros. Recientemente, publicamos un estudio donde hemos podido demostrar que dar información preoperatoria a través de un video sobre las sensaciones que va a experimentar el paciente durante el tratamiento permite reducir significativamente la ansiedad y el ritmo cardiaco. En definitiva, esto demuestra que la ansiedad va asociada a una falta de información sobre el tratamiento o a un “miedo al desconocido”.

 

  1. Imagino que el miedo al dentista es un círculo en el que la gente que tiene fobia no se trata, tiene que ir cuando experimenta dolor y en esos casos se complica el tratamiento, incluso llegando a la cirugía. ¿Qué se puede hacer para mejorar la experiencia de estos pacientes?

Este es uno de los principales problemas con los que nos encontramos. Efectivamente, son los pacientes más ansiosos los que suelen requerir tratamientos más agresivos y complejos. Esto ocurre porque estos pacientes evitan acudir regularmente a las visitas con su Odontólogo, lo que dificulta la implementación de medidas preventivas e imposibilita un diagnóstico precoz. Es obvio que una patología bucal es su fase inicial es mucho más fácil de tratar y, por lo tanto, genera menos ansiedad.

Existen varias formas de mejorar la experiencia de estos pacientes. De entrada, el paciente debe sentirse cómodo en la clínica dental. Para ello, debemos recibirlo de forma adecuada, podemos emplear una música ambiente relajante, una sala de espera cómoda, etc. Luego existen múltiples estrategias no farmacológicas que permiten reducir de forma significativa el grado de ansiedad durante el procedimiento. En los últimos años, hemos efectuado varios estudios al respecto, y hemos observado que las técnicas de distracción permiten mejorar la experiencia global del paciente. Uno de los ejemplos más ilustrativos de esta afirmación, es un trabajo publicado recientemente por nuestro equipo donde hemos podido observar que la tasa de volver a anestesiar a los pacientes que utilizaban gafas audiovisuales durante la extracción de terceros molares era muy inferior a la del grupo control (53% Vs 13%).

No obstante, me gustaría volver a destacar la importancia de explicar al paciente el tratamiento y de aclarar todas sus dudas. No se trata de hablar sobre los aspectos más técnicos del procedimiento, sino que debemos dedicar un tiempo para explicar las sensaciones que experimentará el paciente. Finalmente, pienso que la empatía del profesional también juega un papel muy importante en la reducción de la ansiedad.

  1. ¿Qué tipo de técnica es más efectiva para el control del dolor durante las cirugías?

Actualmente, la mayoría de las intervenciones quirúrgicas de la cavidad bucal se hacen bajo anestesia local. Sin lugar a duda, los anestésicos locales que existen en el mercado son muy eficaces y seguros, y permiten realizar todo el tipo de tratamientos que no superen los 60 minutos de duración. Destacaría sobre todo la articaína, dado que existen varios metaanálisis que han demostrado la superioridad de esta molécula frente a los demás anestésicos locales.

Por otro lado, no hay que obviar el papel de las técnicas de sedación consciente (por vía oral y/o endovenosa) para complementar la anestesia local.

  1. ¿Es habitual experimentar dolor tras una cirugía?

Cualquier intervención quirúrgica genera un daño tisular que desencadena dolor. Es una respuesta fisiológica normal. Es importante resaltar, que algunas cirugías como la extracción de los terceros molares incluidos, siempre han estado asociadas a un dolor postoperatorio moderado o severo. De hecho, muchas empresas farmacéuticas han empleado esta intervención quirúrgica para demostrar la eficacia y seguridad de sus fármacos. Afortunadamente, hoy en día, tenemos en el mercado varios analgésicos y antiinflamatorios que permiten controlar muy bien el dolor postoperatorio. De hecho, me atrevería a decir que, en la inmensa mayoría de los casos, los pacientes tendrán un periodo postoperatorio sin apenas dolor.

 

  1. ¿Cuánto tiempo dura el dolor y las molestias después de una cirugía?

En general, el dolor alcanza su punto máximo a las 6h – 8h de finalizar la cirugía y puede durar unos 2 o 3 días. Es habitual que el paciente empiece a notar sus primeras molestias a partir de las 2h, lo que coincide con la pérdida de la eficacia del anestésico local. Sin embargo, como he referido previamente, podemos emplear varios fármacos para reducir de forma significativa los síntomas del paciente. En este sentido, la utilización de los AINEs (ibuprofeno, dexketoprofeno, etc.) solos o combinados con analgésicos puros (paracetamol, metamizol, etc.) permite eliminar el dolor postoperatorio en la gran mayoría de los casos. Por otro lado, los corticoesteroides también pueden ser útiles en casos concretos donde se espere un gran edema postoperatorio.

 

  1. ¿Cuál crees que es el futuro de la anestesia local en el abordaje del dolor post-operatorio? ¿Ves cambios?

Desde hace muchos años que conocemos el concepto de analgesia residual en anestesia local. Se trata de un efecto muy útil en Cirugía Bucal, pues permite retrasar la aparición del dolor postoperatorio y disminuir su pico máximo. En este apartado, la bupivacaína es un anestésico muy interesante pues tiene una duración ultralarga. Existen varios ensayos clínicos que han demostrado que los pacientes anestesiados con este anestésico tienen un dolor postoperatorio significativamente inferior en las primeras 24 horas del periodo postoperatorio. Desde mi punto de vista, la utilización de anestésicos de duración larga o ultralarga, puede ser una estrategia muy interesante para la prevención y tratamiento del dolor postoperatorio severo.